Oaxaca, un peligro para las mujeres: Diana Luz Vásquez en riesgo tras abuso policial 

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Columna de opinión por @FridaFerminita Abogada y periodista. Desarrollo estrategias para combatir brechas de género

En julio de 2021, Diana Luz Vásquez emprendió una lucha por los derechos de las infancias a un desarrollo sano y con alimentos por parte de los padres que han sido ausentes. Mediante la “patrulla feminista”, Diana Luz visitó oficinas y casas de hombres que dejaron de pagar la pensión alimenticia o que se negaron a reconocer la paternidad. A esta lucha, se le llamó la Ley Sabina, una iniciativa para que los trámites administrativos, crediticios y los actos como salir del país sean impedidos a los hombres hasta que cumplan con las obligaciones que tienen con sus hijas e hijos.

Esta lucha le ha costado a la madre y activista mucho más que tiempo y pancartas de protesta. Le ha tocado la tranquilidad personal de ella, la de su hija y la de su familia pues ahora, sufre la persecución de agresores alimentarios que son políticos.

Santa Cruz Xoxocotlán, donde ella reside, es uno de los municipios más peligrosos para ser mujer, pues concentra el mayor número de mujeres que ha desparecido desde el primero de diciembre de 2016 a la fecha. También se trata de uno de los peores municipios por abuso policial, ya que según la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), entre 2021 y lo que qué va del 2022, se han abierto 511 indagatorias en contra de los elementos policiacos por violaciones a derechos humanos.

Amenazas de desaparición, la realidad de Xoxocotlán para activistas

El pasado viernes, Diana Luz Vásquez junto con colectivas feministas vivieron abuso policiaco, lesiones y acusaron represión feminicida al momento de protestar en contra de las desapariciones de mujeres, la violencia económica y el abuso de poder frente a la comandancia municipal.

Fueron al menos 80 policías hombres las agredieron cuando el protocolo ordena que sean elementos mujeres las que intervengan cuando se trate de otras mujeres. La protesta pacífica se alteró cuando los policías comenzaron a forcejear con las activistas, esposando a algunas mujeres y arrojando sus herramientas de protesta como bocinas y tendederos.

Mientras las mujeres exigían justicia por ser Xoxocotlán el segundo municipio de Oaxaca con más desapariciones forzadas de mujeres, a Diana Luz Vásquez le enviaban mensajes amenazándola de ser desaparecida si no paraba con sus protestas.

Este acto violento por parte del municipio de Xoxocotlán es la gota que derramó el vaso después de que hace menos de un mes, familiares de funcionarios públicos municipales siguieran a la activista cuando salía a desayunar con su hija montando una detención y videos donde se le acusaba de ser “una mala madre”. Esta agresión se trata del segundo acto en su contra después de que su hija fue grabada y fotografiada sin consentimiento cuando vecinos cercanos a la presidencia municipal que la seguían, la intervinieron por estar supuestamente alcoholizada, trasladándola a los separos por varias horas, ocultando a la menor sin respetar sus derechos y fotografiando también a la activista.

El “odio” institucional tiene nombre y apellido

El poder en Xoxocotlán ha quedado entre familia durante los últimos 12 años. Esa es la familia que se ha incomodado después de que el cuñado del reciente ex presidente municipal, Alejandro López Jarquín, ha sido denunciado en los tendederos por no pagar pensión alimenticia.

Presuntamente, López Jarquín es quien pudo haber dado la orden de la represión pues Tania López Nelio – esposa del actual encargado del despacho Alejandro López Jarquín- es la candidata de Morena en ese municipio donde este domingo 27 de marzo perdió las elecciones.

Tanto Diana Luz como la víctima ex esposa del deudor alimentario Daniel Lopez Nelio han recibido amenazas, quien, por cierto, es secretario general del PRD.

En el país más peligroso para ser mujer y activista, el gobernador Alejandro Murat, el subsecretario Encinas y el propio presidente Andrés Manuel López Obrador tendrían que brindar protección antes de que las amenazas atroces que Diana ha recibido se cumplan.

¿Podemos imaginar cuantas familias tendrían un piso más parejo si además de la Beca Benito Juárez, el Estado les garantizara recursos de los padres para educación, alimentos y esparcimiento? No son pleitos personales, son problemas públicos y sociales.