“No es tarot”, dice López-Gatell al explicar su previsión sobre el semáforo verde en octubre

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El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, dijo que la gente no debe preocuparse o angustiarse demasiado si no se cumplen las previsiones que hizo el lunes pasado en el sentido de que la mayoría de las entidades podrían estar en semáforo verde para octubre próximo. “No son promesas de campaña, no son pronósticos, no es tarot”, remarcó.

En la conferencia de prensa diaria y vespertina sobre covid-19, el funcionario explicó que se trata de una predicción de epidemiología matemática, de la cual ya habló en días pasados, a pregunta expresa sobre la reapertura de las escuelas en octubre, la cual consideró viable “si y solo sí” el comportamiento de la sociedad genera las condiciones para disminuir los contagios.

Esto lo dijo después de criticar que un periódico dedicado a los deportes llevó a la primera plana un encabezado donde, palabras más o menos, decía que López-Gatell prometía el semáforo verde para ese mes.

“Le comenté aquí lo que quedó grabado sobre la expectativa de que posiblemente en la primera quincena de octubre o la segunda estuviéramos arribando ya a semáforos verdes en términos de la dimensión del riesgo.


“Al día siguiente veo en primeras planas de un periódico de circulación nacional, generalmente dedicado a deportes, ahora convertido a otros temas, que decía: ‘López-Gatell, casi promete -no decía promete, pero algo muy parecido- semáforos verdes en octubre’. Ya se empieza a ver en las redes sociales que yo ya prometí eso y ya veo que es la cadena a la que va a llevar después que no le atiné al pico, que no promuevo el cubrebocas, etcétera, etcétera y que prometí los semáforos verdes y no se cumplieron.

“No funciona así, lo hemos explicado una y otra vez, no son promesas de campaña, no son pronósticos, no es tarot”, ironizó.

“Uno hace consideración de los métodos técnicos, los métodos de epidemiología, epidemiología matemática y tiene predicciones, estas predicciones están sujetas desde luego a las condiciones de la realidad; si esas condiciones no se cumplen pues no ocurre lo que se predijo”, dijo.

“Quería aprovechar para aclararlo, para aquellos que ya están en el hilo de que yo prometí semáforos verdes en octubre y si llegamos a octubre sin semáforos verdes, que no se frustren o no se inquieten demasiado”, remató.


Hizo una pausa antes de responder a una pregunta sobre cómo visualiza el fin de la pandemia, ante los 30 millones de casos reconocidos de la infección por SARS-Cov2 a nivel mundial, a lo cual, contestó que se perfilan tres escenarios factibles que, hasta cierto punto son también excluyentes.

El primer escenario: que la magnitud de la epidemia medida por el número o la proporción de personas en el mundo, en cada país y en cada nivel sub nacional: provincias, estado, municipio, tenga el antecedente de haber tenido exposición al virus y que se cumpla algo que todavía no se conoce con certeza y es que exista la condición de inmunidad en la protección biológica frente a la infección y que esa inmunidad sea de suficiente duración, seis meses, doce meses, dieciocho meses o de por vida.

“¡No sabemos cuánto dura la inmunidad frente a la infección por covid-19! No sólo eso, no se conocen todavía todos los mecanismos de inmunidad y hay dos tipos de inmunidad generales: una es la celular, hay un grupo de células que inhiben y destruyen al virus y hay otros que dependen de los anticuerpos, sustancias que producen estos linfocitos. Entonces, no se sabe a ciencia cierta, en el mundo entero, cuál es la calidad y las propiedades de esta respuesta inmune”, comentó.

Si la infección genera inmunidad y es de suficiente duración entonces se llegará un punto donde se alcanzará la proporción de personas inmunes necesario para que sea inviable la transmisión y ese fenómeno se llama “inmunidad de rebaño”, donde no todo mundo necesita ser inmune, pero hay un porcentaje suficiente para que la probabilidad de encontrarse entre una persona inmune y una contagiante es muy baja como para perpetuar la infección,  aclaró.

Dado el nivel de contagio del virus SARS-CoV2 se necesitaría entre el 65 y 70% de personas inmunes para inhibir la transmisión.

“¿Cómo alcanzar este nivel de inmunidad? Hay dos y es el escenario dos: por una acción externa, la vacuna. Es una medida de protección específica que justamente lo que resultaría si es eficaz y se puede poner en unas condiciones eficientes para que sea efectiva, entonces se alcanza ese porcentaje y se extingue la epidemia. Si la inmunidad producida por la vacuna es de suficiente duración”, explicó López-Gatell.

El tercer escenario, añadió, que es una posibilidad muy factible y ya ha empezado a mencionar la Organización Mundial de la Salud (OMS) y es que el covid-19 se vuelva una enfermedad endémica, es decir, que permanecerá durante un periodo largo, a diferencia de la epidémica, la cual se refiere a que surge en un periodo en el tiempo y se distingue como un fenómeno fuera de lo habitual.

“Muchas condiciones endémicas empiezan como epidémicas, como inusuales. En este caso es una enfermedad genuinamente emergente y después se quedan como endémicas por un periodo largo. ¿Qué tan largo? No se puede saber. Y uno de los escenarios es que se convierta en un fenómeno semejante a la influenza”, señaló.

Todavía, dijo, no se sabe si covid-19 entrará en una fase estacional, es decir, a una condición de que a lo largo de un año se identifique su resurgimiento en alguna de las estaciones climáticas. En este caso, las enfermedades que afectan al árbol respiratorio son estacionales, en temporadas frías, otoño e invierno.

“Así se comporta la influenza desde hace milenios, literalmente milenios y posiblemente SARS-CoV2, el virus que causa covid-19 puede empezar a tener fluctuaciones estacionales y convertirse en una influenza más, es una metáfora, son virus diferentes, pero como si fuera una influenza más”, resaltó.

Puntualizó que ninguno de estos escenarios es una promesa, son simplemente reflexiones científicas de lo que podría llegar a ocurrir.

Asimismo, estuvo de acuerdo de tener calma y no apresurar la disposición de una vacuna contra el covid-19 y advirtió, no solo para el gobierno de México, sino para el mundo entero, la OMS ha sido enfático al señalar a los países que pretenden adquirir una vacuna y dicen que no se apresuren a utilizarla si no se han agotado los estudios de la fase 3 de investigación clínica para tener evidencia que muestre calidad, seguridad y eficacia, las tres condiciones que amparan un registro sanitario.

“Los ensayos clínicos en fase 3 que habitualmente tienen al menos miles de personas participantes en el estudio son diseñados para tener el poder estadístico suficiente para demostrar la seguridad y la eficacia, la calidad es más un fenómeno relacionado con las prácticas de  manufactura y hay estándares internacionales al respecto. En México no adoptaremos una vacuna que no haya demostrado tener calidad, seguridad y eficacia”, comentó.

Advertencia sobre medicamentos

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, reiteró la advertencia sobre el peligro de que se prescriban medicamentos como la hidroxicloroquina, ivermectina, tocilizumab y remdesivir como tratamiento para covid-19.

“Son cuatro medicamentos que han sido utilizados, lo sabemos, sin una base científica. Hemos destacado estos cuatro por lo frecuente que fue la percepción de que podían ser medicamentos eficaces o efectivos.

“Hidroxicloroquina, ivermectina, tocilizumab y remdesivir, estos cuatro medicamentos, por razones diversas y por fuentes de información diversas; ninguna de ellas científica, se empezaron a difundir en el grupo de médicas y médicos, de profesionales de la salud, de México y de otros países del mundo, como que se trataba de medicamentos que habían probado su eficacia. ¡No!”, aseveró.

En la conferencia de prensa diaria y vespertina sobre covid-19, aclaró que la hidroxicloroquina es un medicamento antiguo, diseñado para combatir el paludismo y, desde hace muchos años, utilizado como un inmuno modulador para el tratamiento de algunas enfermedades autoinmunes: lupus, artritis reumatoides.

La ivermectina, indicó, es un medicamento antiparasitario que se usa para unos ectoparásitos, originalmente de uso veterinario y también con ciertas modificaciones de dosificación se usa en seres humanos. Tiene un importante grado de toxicidad, causa efectos secundarios importantes cuando se usa de una manera inapropiada.

El tocilizumab es un medicamento muy caro que se utiliza para el tratamiento de la artritis reumatoide, esas son las indicaciones de uso registradas en México y en la mayoría de los países registrados y remdesivir es un fármaco antiviral que se propuso como un posible tratamiento de la infección de SARS-CoV2, se probó en sendos ensayos clínicos, en particular dos que fueron publicados y no se identificó que disminuyera el riesgo de muerte en personas con covid-19 grave y sólo en uno de estos dos ensayos se encontró que podría tener una reducción muy modesta de un promedio de tres días en la duración de hospitalización, agregó.

“Este último, remdesivir, ha sido propuesto para registro sanitario en México, en dos ocasiones y Cofepris sigue en espera de que la compañía que tiene la patente de este producto, un laboratorio de Estados Unidos, haga un nuevo planteamiento con nueva evidencia que proponga o muestre la potencial eficacia. Pero hasta el momento, hoy, 2 de septiembre, no ha ocurrido esto ni tiene un registro sanitario para tratamiento de Covid-19. Ninguno de éstos tiene ese registro sanitario”, señaló.

En el caso de tocilizumab, añadió, el laboratorio suizo Roche presentó ya evidencia de que no es eficaz para el tratamiento de covid-19 en su etapa grave.

“Lo digo para que la comunidad médica de éste país tenga presente esto. No es nuevo, lo hemos dicho varias veces, está en las guías de práctica clínica para el manejo de covid-19 y son los lineamientos vigentes”, recordó.

FUENTE MX POLÍTICO

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