ORGANIZACIONES Y SINDICATOS CHANTAJISTAS

0
196

Mario CASTELLANOS ALCAZAR
ARENA POLITICA

Oaxaca es la cuna de las manifestaciones de protesta que a diario se ven en la misma capital oaxaqueña y predominan en las regiones del Istmo de Tehuantepec, Tuxtepec, los Valles Centrales, la Costa y la Mixteca, en donde por supuesto existe un caos y enfrentamientos entre las organizaciones sociales, sindicatos y agrupaciones que se disputan el poder o bien por las demandas de sus peticiones en servicios y proyectos de producción, pero de tras de esto está el chantaje.

El Movimiento Unificador de la Lucha Trique (MULT), Antorcha Campesina, la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación(CNTE), la Sección 35 de Salud, el Sindicato Independiente de los Trabajadores y Profesionales de la Salud (SITYPS) así, como los 6 sindicatos de la Universidad Autónoma “Benito Juárez “de Oaxaca, son los más recurrentes en sus manifestaciones de protesta en defensa de “los derechos laborales” pero también para obtener prebendas para sus herederos.

Todo se deriva por la industria del chantaje, prohijado por las organizaciones sociales y políticas de 400 agrupaciones que existen en la entidad oaxaqueña, muchas de estas, patrocinadas por los mismos gobiernos estatales, que las utilizan como grupos de choque o bien para manejarlas en pro o en contra de sus intereses políticos o en tiempos de campañas electorales.


Son los consabidos acarreados al servicio de los mandatarios oaxaqueñas, cuyas organizaciones fueron creadas bajo el amparo de los gobernantes priistas para mantenerse en el poder o llegar al poder, incluso, el mismo mandatario actual, Alejandro Murat Hinojosa, a su llegada al gobierno de Oaxaca, utilizó a los transportistas y otros grupos de choque con el fin de contrarrestar a los opositores, en este caso a los maestros, para que tomara posesión del cargo emanado del PRI.

Los ex gobernadores priistas, José Murat Casab y Heladio Ramírez López propiciaron el impulso de las organizaciones políticas y sociales para mantenerse en el poder, el primero lo hizo, manipulando al magisterio disidente de la Sección 22 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE) para apalear políticamente al ex presidente de México, Vicente Fox Quezada, del Partido Acción Nacional (PAN), para sus fines políticos por tratarse de un gobierno de la derecha conservadora.

Ramírez López impulsó a la Coalición Obrera Campesina Estudiantil del ISTMO (COCEI) para sus fines políticos por tratarse de un gobierno de izquierda disfrazado de priista , por lo que desde entonces se incrementaron las cascadas de manifestaciones de protesta en la región del Istmo de Tehuantepec y en esta misma capital oaxaqueña, dando lugar a una amalgama de inseguridad y violencia que dio paso a que las inversiones se ahuyentaran en gran parte de la entidad oaxaqueña, pero más en la zona de convulsión o sea el epicentro de la COCEI.

Pero más todavía, Ramírez López, implementó las manifestaciones de protesta del magisterio disidente, es decir, crío cuervos para que le sacaran los ojos, y así fue, luego, para consumar su traición, tomó como catapulta a la educación de los oaxaqueños, por lo que entregó la rectoría de la educación a la Sección 22 del SNTE- CNTE, es decir, les puso en charola de plata al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), que el sindicato mantuvo por 22 años, pues fue el organismo sindical el que ponía y quitaba a los directores y jefes de los departamentos escolares del IEEPO, siendo juez y parte.


Lo cierto es que ahora ya se hizo un desmadre porque todo mundo, desde organizaciones sociales y políticas o bien de grupúsculos de 10 o 20 manifestantes ya salen a las calles a bloquear la ciudad para exigir demandas estratosféricas y, por consiguiente, ya tienen hostigada a la comunidad oaxaqueña, ya que le causan un mal a terceras personas que ya no pueden llegar a su trabajo o los alumnos a sus escuelas, lo que daña a la economía estatal y regional-Y por supuesto que el actual gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa ya no ve lo duro sino lo tupido, ya no sabe qué hacer, pues a diario hay un promedio de dos manifestaciones, que desquician a la capital oaxaqueña con la toma de autobuses y de las instituciones gubernamentales.

En los últimos 7 años, es decir 4 del ex gobernador Gabino Cué Monteagudo y tres, del actual, se han destinado mil 337 millones de pesos para apaciguar a los manifestantes, bien para obras, servicios y proyectos sin ningún control en el gasto de los recursos o para sus mochadas con el fin de mantenerlos bajo control.

Lo cierto es que las manifestaciones de protesta vienen más tempestuosas, ahora, que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ya no otorgará más recursos directos a los mercenarios e intermediarios o bien a los grupos y organizaciones, es decir, se acabaron los moches y todo se entregará directamente a los beneficiarios, a los campesinos, a los productores y organismos de solvencia moral, ni siquiera a los maestros, sino a los padres de familia.

carloscastellanos52@hotmail.com

Comentarios

comments