Mientras que el PVEM ya pactó en ciudad de México con MORENA y ya trabajan de manera conjunta fortaleciendo esa relación en el ámbito nacional, en el estado de Oaxaca, sus representantes más visibles, Raúl Bolaños Cacho Cué y Aurora López Acevedo traicionan ese principio y pactan con la contraparte, es decir con la sección 59 y con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

En este juego de traiciones y componendas, la diputada plurinominal del Congreso local del Partido Nueva Alianza, Victoria Cruz Villar, se une al Partido Verde Ecologista de México, olvidando que como congresista de representación proporcional no le compete tal posición puesto que la elección de esa curul es para el partido político y no para un particular.

Al respecto el partido Nueva Alianza se quita un enorme lastre al irse Cruz Villar, quien nunca aportó nada para la institución, mucho menos votos.

Hay que recordar que, no obstante que Nueva Alianza perdió el registro en el contexto nacional, en el estado de Oaxaca obtuvo al menos el 7 por ciento de la votación, hecho que lo posiciona con más de ocho presidencias municipales de manera directa y de enorme peso político, como Tuxtepec y Huatulco, y más de 20 que fueron logradas en Coalición y una diputación en el Congreso local, que no obstante que la diputada Cruz Villar cambia de uniforme, el lugar le sigue perteneciendo a Nueva Alianza.


En este hecho, quien a final sale perdiendo es el gobierno de Alejandro Murat el cual deja ir a un importante aliado, todo seguramente por las perversas acciones de Alejandro Avilés, quien se pinta solo para los chanchullos debido a que es un costal de mañas y un vivo ejemplo de corrupción.

Dice el refrán que todo mundo quiere hacer leña del árbol caído, considerando que Nueva Alianza ya no existe, sin embargo en el estado de Oaxaca nadie puede dar por hecho tal insinuación toda vez que este partido tuvo una votación sin precedentes, ya que de dos alcaldes con que contaba antes del uno de julio, llegó a siete y a una diputación, todo por méritos propios, por el trabajo político y por la selección de sus candidatos y esos hechos no se pueden soslayar ni hacer a un lado.

Todo parece indicar que en Oaxaca el partido Nueva Alianza está más vivo que nunca y para quienes no lo creen y no lo asumen, léase gobierno del Estado, Congreso local y cualquier funcionario público, habrá que dejarlo al tiempo. (Por: El Observador de Antequera)

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