“Ni un minuto de silencio”…

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Pablo Ramírez puga. / EXPRESIONES

Las voces del oficio periodístico le han dicho No al silencio, y ni siquiera cuando el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en su presentación de 6 acciones para la protección de periodistas, pidió un minuto de silencio por el artero asesinato de Javier Valdez, los periodistas se callaron y gritaron ¡Justicia!… ¡Justicia!…

Voces no de desesperación o miedo, sino de indignación ante la incapacidad y complicidad de los tres niveles de gobierno por la impunidad y la corrupción prevaleciente.

Javier Valdez se constituyó en la gota que derramó el vaso de una serie de atentados en contra de la actividad periodística, luego de una suma de asesinatos en contra de periodistas a todo lo ancho y largo del país.


Definitivamente, la verdad no se calla matando periodistas, como tampoco asesinando u hostigando a luchadores sociales que hacen señalamientos sobre derechos humanos bien fundamentados y sin tintes políticos.

Estamos claros que la libertad de expresión es una responsabilidad que nos atañe a todos, y más, a quienes ejercemos el oficio periodístico, porque es el fundamento de la credibilidad y el respeto al que todo periodista profesional aspira, por lo que atentar en contra de la actividad informativa es atentar en contra de toda la sociedad, ya que la información es un bien público que debe ser resguardado como tal.

No se piden canonjías, sólo respeto, justicia y cero impunidad; los periodistas sabemos el terreno que pisamos y la endeble contextura de la que está hecho si se desarrolla a través del chantaje, la extorsión o la búsqueda de la dádiva. Quien se desempeña por ese camino, sabe que lo que diga o escriba no tiene ningún valor ni penetración en la conciencia de la sociedad y que obtendrá una respuesta acorde a la calidad moral y profesional de sus escritos o exposiciones.

El verdadero oficio periodístico, por tanto, jamás debe ser callado o silenciado, ni bajo presión ni bajo cohecho, porque se perdería la única posibilidad de justipreciar el valor real de quienes gobiernan o ejercen el poder, generando una descomposición social que acabaría con todo orden establecido y provocaría más anarquía, inseguridad y violencia.


Por eso, Ni un minuto de silencio, debe callar la labor informativa… Siempre exigiremos ¡Justicia!…

¡Legalidad! … ¡y más Justicia!…

confusiopuga@hotmail.com
rampuga@prodigy.net.mx

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