EXPRESIONES / Pablo Ramírez Puga.

La inseguridad, la violencia y el crecimiento de la delincuencia en nuestro país y por ende en nuestro estado, tienen muchas causas.

Indudablemente que la falta de empleo es un factor económico preponderante para que mucha gente decida delinquir para poder integrarse a una sociedad de consumo que cada vez más necesita de satisfactores suficientes para tener una forma de vida suficiente y cómoda, sin embargo, en toda la república mexicana se ha suscitado un fenómeno creciente de las actividades delictivas, desde la consabida y cacareada corrupción oficial y política, hasta la fortaleza del narcotráfico y de diversos cárteles que dominan no sólo el tráfico de drogas y enervantes, sino también la extorsión, el secuestro, la

trata de blancas y el control de facetas productivas que genera la administración pública, como el transporte (materialistas, taxis, mototaxis, robo de autos y partes) y algunos giros como el famoso “huachicoleo”, siembra de enervantes y hasta el chantaje y la presión política.


Entonces, quien fuera designado jefe policiaco o Secretario de Seguridad Pública, forzosamente debe tener conocimiento de todo ese berenjenal delictivo.

Cuando nuestro flamante director de Seguridad Pública, Raymundo Tuñón Jauregui, reconoce que “posiblemente pudieran tener presencia en la entidad los cárteles de la droga”, soslaya tímidamente una realidad que cala en nuestra supina inteligencia al respecto.

¿Cómo es posible que un secretario de Seguridad Pública no sepa a ciencia cierta como actúa la delincuencia en el estado?

Últimamente se han desarrollado en nuestra entidad muchos hechos delictivos en donde semejan acciones al estilo cruel de los cárteles de la droga, incluso, hasta dejan mensajes y amenazas de sus fechorías.


Empero, la crueldad y eficiencia del narco es bien conocida, sobre todo porque cuenta con los recursos suficientes para contar con armamento especializado, incluso, comparable y a veces hasta superior con el que cuenta nuestro Ejército y Marina Nacional. Los cárteles no se andan con miramientos, y en estados prototipo de esta actividad delictiva, como Sinaloa, Chihuahua, Tamaulipas, Baja California o Jalisco son muestra de su capacidad, fuerza y organización.

Situación que no se manifiesta totalmente en Oaxaca o en entidades en donde el crecimiento de la delincuencia pareciera ser efecto de los cárteles de la droga.

No estoy ex culpando a nadie, pero sí es de considerarse la raíz delictiva que actualmente asola a nuestra entidad y en el que las autoridades del ramo niegan constantemente o “cierran los ojos” ante delitos de gran envergadura y violencia.

¿Acaso Tuñón, Vera Salinas o el Fiscal Rubén Vasconcelos no saben en realidad donde está el problema?

Al final de su función como Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, declaró que el crecimiento de la delincuencia en todo el país era porque los gobernadores de los estados no estaban cumpliendo con su responsabilidad. Y he ahí el hilo negro del asunto, porque el crecimiento de la delincuencia en realidad se debe no sólo a la incapacidad de las policías estatales y municipales, sino a la corrupción con que se manejan los recursos y armamentos que le confiere el estado. El que los policías no se capaciten y sus elementos no tengan un salario acorde a su trabajo y riesgo en el mismo, estos, son presa fácil para corromperse y al tener el control de armamento y capacidad de movilización en sus demarcaciones, fácilmente se pueden confabular o controlar los actos delictivos en las regiones bajo su mando, realizando actos parecidos a los de los cárteles de la droga, cuando estos tienen intereses y movilidad en otros niveles y corredores de la droga.

¿Sera por eso que los jefes policiacos no quieren reconocer que en Oaxaca tengan presencia los cárteles de la droga, pero están dejando correr la versión porque el trasfondo del problema puede dañar seriamente la credibilidad del estado? La sospecha es lógica y no se necesita ser un experto para intuirlo o mal pensarlo.

De ahí que cualquiera que ate cabos puede llegar a la conclusión de que el crecimiento de la delincuencia en Oaxaca no es por algún cártel de la droga en particular, sino que es la misma policía estatal y municipal, quien realiza y provoca las limpias que se están viendo en la actualidad en las ocho regiones del estado. Si esto no tiene fundamento, ¿Quién de los tres responsables de la seguridad pública e impartición de justicia en el estado puede asegurar lo contrario?

¿En manos de quién está entonces la seguridad pública de todos los oaxaqueños? ¿Cuál ha sido el destino de los programas y recursos que se han supuestamente destinado para la seguridad pública desde la época de Gabino Cué Monteagudo? ¿Por qué nadie se atreve a hablar con claridad al respecto?

Todos los ciudadanos estamos en riesgo día a día, sin que nadie hasta ahora genere confianza y atienda con responsabilidad tan funesto dilema, por lo que es un imponderable en estos momentos, dar certeza y transparencia en el problema, antes de que la anarquía e ingobernabilidad destruyan toda posibilidad de paz y tranquilidad en Oaxaca…

EXTRACTOS POLÍTICOS:
.- Y PARA NO VARIAR, LA SECCIÓN 22 de la CNTE
marchó éste lunes en protesta “por el alza del pasaje
del transporte urbano”… Y el fin de semana harán su
tongo político a guisa del último informe de gobierno
del presidente Enrique Peña Nieto… Todo en aras de
mantener vigente su movimiento que nada tiene que
ver con la educación de calidad en el país…
.- SINTOMÁTICO EL HECHO DE QUE AMLO NO
CONFÍE EN LAS POLICIAS Federal, Estatales y
Municipales al corroborar que el Ejército y la Marina
seguirán en tareas de seguridad pública en todo el
país…
.- HABRA ENCUENTRO ENTRE “GUATEPEOR” Y
GUATEMALA en Chiapas… AMLO se reunirá con el
presidente de Guatemala…
.- VOX CLAMANTIS.
Oaxaca de Juárez, Oaxaca; martes 28 de agosto/2018.
confusiopuga@hotmail.com

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