DETRÁS DE LA NOTICIA/Alfredo Martínez de Aguilar

* Afirma encargado de los Servicios de Salud que se privilegia la transparencia y rendición de cuentas en la compra de insumos.

* Más que cárcel, decomiso de las fortunas mal habidas por el saqueo en salud, especialmente en el Seguro Popular, gran pendiente.

Con todo y ser grave la escandalosa corrupción en los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) y la Secretaría de Salud, el mal mayor es condenar a la muerte a miles de oaxaqueños pobres.


Es un crimen de lesa humanidad. No es nada nuevo en la Tierra del Sol y Cielo de zafir. Sin embargo, la responsabilidad histórica, se actualiza cotidianamente con Alejandro Murat.

El saqueo en el sector salud, especialmente en el Seguro Popular, llegó al extremo de comprar y aplicar medicamentos genéricos en clínicas y hospitales de Oaxaca en la pasada administración.

Mismo “modus operandi” que en el vecino Veracruz en el que Juan José Álvarez Candiani, primo y compadre “incómodo” de Gerardo Gutiérrez y de Gabino Cué, vendió medicamentos genéricos.

A la oficialmente negada probable aplicación de agua destilada a niños con cáncer, se agrega en Oaxaca la falta de personal, equipo, material e insumos en general, y robo de éstos. ¡El colmo!


Por tal motivo es sumamente trascendente el compromiso del encargado del Despacho de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), Donato Casas Escamilla, para privilegiar la transparencia y rendición de cuentas en la compra de insumos en el sector salud del estado.

“Estamos trabajando con total transparencia, nuestra encomienda es evitar el descontrol presupuestal que afecte al pueblo de Oaxaca, así como actos de corrupción al interior de la dependencia”, afirmó.

Aseguró que existen comités en la institución encargados de vigilar los proceso de licitaciones y compra de insumos, los cuales se realizan conforme a la Ley, bajo los principios de precio, calidad, eficiencia y libre competencia, y así poder rendir cuentas claras, y evitar malos entendidos ya que no es una decisión unilateral si no del comité cuando se realiza dichos procesos.

Al salir al paso de los señalamientos de corrupción que a últimas fechas han surgido en su contra, el servidor público negó éstos y dijo que la administración de los recursos presupuestales, se realiza de acuerdo con las normas establecidas y vigilados por los comités en mención.

En este sentido, el jefe de la Unidad de Recursos Materiales y Servicios Generales de los SSO, Jorge Blanhir Gutiérrez aclaró que la dependencia no tiene ninguna relación laboral con las empresas Abarrotes Mosontlex, S.A. de C.V. ; Grupo Comercializador Margall, S.A. de C.V.; Azeuckir, S.A. de
C.V.

Tampoco con Impulsora Comercial Aisenghart, S.A de C.V. Multiservicios Comercializadora Integral, S.A de C.V. ; Sevala Servicios y Soluciones S.A. de C.V.; Grupo Moscherato S.A. de C.V.: Comercializadora y Transportadora Chely S.A. de C.V.; Grupo Puissant Inc. S.A. de C.V.

Y menos todavía con las empresas Proovedora de Bienes y Servicios Engola, S.C. ; Comercializadora Mexicana Yeisin, S.A. de C.V.; Equipamiento y Productos en General para Oficina Dolan, S.A. de C.V. ; y Prestadora de servicios Prizelek S.A. de C.V.

Donato Casas Escamilla indicó que se está dando seguimiento puntual en poner orden en las
finanzas de los SSO, con el fin de garantizar que los recursos destinados a los servicios de salud se
utilicen debidamente, y con ello lograr que la Secretaría sea una institución que se desempeña sin
actos de corrupción.

La corrupción, motivó que tres secretarios del Gobierno de Gabino Cué, fueran encarcelados por el probable delito de desviar 100 millones, cuando el saqueo supera los 10 mil millones de pesos.

La escandalosa corrupción en los Servicios y Secretaría de Salud se hace extensiva a empresarios como Carlos Martínez Tamayo, a través de la creación de diversas empresas “fantasmas”.

Para asegurarse impunidad estos empresarios probables corruptos se amparan y protegen a la sombra del Centro Patronal de Oaxaca, adherido a la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), que dirigió nacionalmente Gerardo Gutiérrez Candiani, investigado por el SAT por la presunta evasión de impuestos por 20 millones de pesos.

Por los vericuetos del nuevo sistema de justicia penal, los ex secretarios de Finanzas, Gerardo Cajiga Estrada y Enrique Arnaud Viñas, siguen sujetos a proceso en libertad domiciliaria.

Por la deficiente integración de las carpetas de investigación, por los intereses económicos y compromisos políticos o por la probable complicidad, solo continúa preso Germán Tenorio.

La falta de perfeccionamiento de la legislación anticorrupción para tipificar como delito grave el peculado, a diferencia de Veracruz, en Oaxaca, no se aplica la Ley de Extinción de Dominio.

De tal manera que como ocurrió en el pasado con otros grandes corruptos, como Bulmaro Rito Salinas, los saqueadores del gabinato continúan disfrutando sus grandes fortunas mal habidas.

Es obligado en las mesas de café, comederos y mentideros políticos, comentar con pelos y señales la ubicación de los edificios y negocios de los nuevos millonarios enriquecidos desde el gobierno.

Pero el largo brazo de la ley aún no alcanza a los probables autores intelectuales ni a otros presuntos autores materiales del mayor saqueo al sector salud en la historia de Oaxaca.

Jorge Enrique Castillo Díaz, principal operador político-financiero de Gabino Cué, Manuel Ramírez Tenorio, ex cuñado del gobernador; Juan José Álvarez Candiani, compadre del ex gobernante.

A estos nombres sumamente conocidos por todos, se suman otros más, particularmente, el ex director del Seguro Popular, Salvador Monroy Rodríguez, cuñado incómodo de Gerardo Gutiérrez.

Aun cuando el triunfo de Andrés Manuel López Obrador le garantice total impunidad pasará a la historia como probable responsable del saqueo del Seguro Popular, Rogelio Hernández Cázares.

Este pequeño grupo, a través de la empresa Intercontinental de Medicamentos S.A., de C.V., inhabilitada en otros estados, como Guanajuato, por graves irregularidades, realizó multimillonarios negocios en la compra-venta o venta-compra de medicinas para los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), especialmente para el Seguro Popular.

Perversamente asesorados por los genios fiscalistas creadores del esquema de evasión de impuestos outsourcing, como Eligio Hernández Carrillo, utilizaron otras razones sociales para dispersar las multimillonarias ganancias, como Farmacias El Fénix del Centro.

Hasta ahora, lamentablemente, tampoco ha sido imputado formalmente ninguno de los dirigentes de los seis sindicatos de los Servicios y Secretaria de Salud, a pesar de su probable responsabilidad.

Las “mafias familiares” de los dirigentes sindicales que lucran con la salud, vida y muerte de los millones de oaxaqueños pobres, son una de las mayores maldiciones de los Servicios de Salud.

alfredo_daguilar@hotmail.com
director@revista-mujeres.com
@efektoaguila

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