DETRÁS DE LA NOTICIA/Alfredo Martínez de Aguilar

* Tampoco los periodistas somos enemigos de la delincuencia común ni del crimen organizado,
mucho menos de los cárteles del narcotráfico. ¡Que quede claro!
* Sus enemigos son los gobernantes, funcionarios, políticos y empresarios que les venden las
plazas, traicionan, roban, detienen y entregan a Estados Unidos.

Puntual, en su columna Expresiones recientemente Pablo Ramírez Puga escribió “este extracto es
para los colegas que ahora están en busca de una Ley para Protección de los Periodistas…”.

“En Estados Unidos, refiere, 200 diarios y diversas publicaciones, entre ellos el New York Times y
The Boston Globe se han sumado para recordar el valor de la prensa libre ante los ataques
constantes de Donald Trump a los medios informativos, quien los ha calificado hasta de “enemigos
del pueblo”…
“La Unión hace la fuerza, sin duda, pero para ello hace falta hacer un lado envidias y resquemores,
para trabajar en la fortaleza de un derecho constitucional que no tiene por qué ser socavado o
agredido en cuanto su trabajo profesional vaya en función y en beneficio de la sociedad en
general, no de un gobierno o un personaje de la política… Aprendamos el camino, pues…”, dice.
No falta razón al Premio Nacional de Periodismo otorgado por el Foro Nacional de Periodistas y
Comunicadores. Ciertamente, “Los periodistas no somos el enemigo” de los gobernantes ni de los
funcionarios, sus enemigos son ellos mismos.
Tampoco somos enemigos de la delincuencia común ni del crimen organizado, mucho menos de
los cárteles del narcotráfico. Que quede muy claro a los jefes de las bandas y capos de la
delincuencia común y organizada!
Sus enemigos son los gobernantes, funcionarios, políticos y empresarios que les traicionan, roban,
detienen y entregan al Gobierno de Estados Unidos de América para lavarse la cara. Así ha
ocurrido sexenalmente con todos los grandes capos.


Quienes les venden las plazas en México son los presidentes de la República, los Gobernadores y
los Presidentes Municipales, no los periodistas, salvo algunos dueños de medios de comunicación
probablemente involucrados en el lavado de dinero sucio, proveniente del crimen organizado.
Después de la segunda detención y extradición de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, “El Chapo”,
ahora, el Gobierno de Enrique Peña Nieto va por Nemesio Oseguera “El Mencho” en venganza
porque apoyó al candidato presidencial del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena),
Andrés Manuel López Obrador, y no al abanderado presidencial del PR, José Antonio Meade.

El mayor pecado de los políticos es la soberbia al enloquecer por el poder y el dinero que desvían a
manos llenas, sin límite alguno. Su estupidez, niega y atenta contra su naturaleza inteligente y
algunas veces hasta genial, por su perversidad.

La iniciativa contra los abusos del presidente Donald Trump contra la prensa ha sido lanzada por el
periódico The Boston Globe al que se han unido otros 350 diarios estadounidenses, que han
publicado editoriales contra los ataques del presidente Trump a los medios de comunicación de su
país.

“Hoy en Estados Unidos tenemos un presidente que ha creado un mantra de que los miembros de
los medios que no apoyan flagrantemente las políticas de la actual administración estadounidense
son el ‘enemigo del pueblo'”, señaló el editorial del Globe.


“Esta es una de las muchas mentiras que ha arrojado este presidente, al igual que un charlatán de
antaño arrojó polvo ‘mágico’ o agua sobre una multitud esperanzada”, agregó en un artículo
titulado “Los periodistas no son el enemigo”.

Las acciones de Trump también están alentando a líderes fuertes como Vladimir Putin en Rusia y
Recep Tayyip Erdogan en Turquía a tratar a los periodistas como enemigos, argumentó el Globe.
Como el mal ejemplo cunde fácilmente, se teme que otros gobernantes, entre ellos Andrés
Manuel López Obrador, culpe a los medios de comunicación y a los periodistas, no incondicionales
al nuevo gobierno, como sus enemigos. Al tiempo.

Es indiscutible que la protesta de los medios de comunicación norteamericanos, fue “un día
marcado en la historia del periodismo de EEUU porque todos los medios nos hemos unido en una
sola voz en defensa de la libertad de prensa, es un día sin precedentes”.

Es, además, una gran lección de vida y dignidad profesional para aprender a defender los derechos
humanos fundamentales a la libertad de expresión, al derecho a la información y a la libertad de
prensa.

Efectivamente, mucho tenemos que aprender los periodistas oaxaqueños, así como los dueños y
concesionarios de los medios de comunicación, impresos, electrónicos y digitales, para enfrentar
los frecuentes abusos del poder político y económico, porque también los empresarios suelen
atentar contra los medios.

Hasta ahora, los propietarios, concesionarios y ejecutivos, de la prensa, radio y televisión han
sabido defender sus intereses más que derechos que los propios periodistas y trabajadores de los
medios de comunicación, a pesar de sus intereses de clase.

Precisamente la ambiciosa meta que e impulsa el Frente Estatal por la Protección de los
Periodistas Oaxaqueños es promover la unión de nueve organizaciones periodísticas, en principio,
con la firme convicción de arribar posteriormente a la anhelada unidad.

Y para alcanzar tan ambiciosa meta nada mejor que seguir la recomendación de Pablo “hacer a un
lado envidias y resquemores, para trabajar en la fortaleza de un derecho constitucional que no
tiene por qué ser socavado o agredido en cuanto su trabajo profesional vaya en función y en
beneficio de la sociedad en general, no de un gobierno o un personaje de la política… Aprendamos
el camino, pues…”.

La iniciativa, que partió del diario The Boston Globe, es “una respuesta a la retórica de Trump de
llamar a los periodistas el enemigo del pueblo”. Sin embargo, no es un ataque al presidente, sino
una acción que “se dirige al público, a los norteamericanos que han dejado de creer en nosotros”.

Se ha recordado que la confianza que tiene el público en los medios de comunicación en EEUU
está bajando y que la situación allí no es tan preocupante como en Rusia, México, Latinoamérica o
Turquía, pero que “existe un riesgo y -haciendo referencia a los ataques verbales de su presidente-
las palabras tienen consecuencias”.

“Trump ha declarado la guerra al periodismo”, afirma con toda razón Jimmy Wales, co-fundador
de Wikipedia y fundador de Wikitribune. El presidente de EE UU es un trol, pero no podemos
ignorarlo, dice el empresario en una entrevista con el diario alemán ‘Die Welt’ (El Mundo).

El cofundador de la Wikipedia, una de las páginas web más visitadas del mundo, con su nueva
plataforma informativa WikiTribune se propone oponer a los “hechos alternativos” un periodismo
de calidad basado en la investigación. El proyecto, además, es una declaración de guerra al
presidente estadounidense, Donald Trump.

alfredo_daguilar@hotmail.com
director@revista-mujeres.com

@efektoaguila

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