Chava Flores, artífice de la unión de chocolateros

Alfredo Martínez de Aguilar/DETRAS DE LA NOTICIA


La división y enfrentamiento de los oaxaqueños es ancestral. Pareciera que la falta de unidad estuviera en la
carga genética de nuestro ADN. Añejo choque que se ha agravado con la perversidad política de los partidos.

Para manipular a los indígenas y campesinos, los pobres entre los pobres, la partidocracia ha utilizado a los
indios ladinos para dinamitar las instituciones milenarias de la solidaridad, reflejada en el trabajo comunitario.

A la perversidad política de la partidocracia, se suma la ignorancia garrafal de los titulares e integrantes de los
Organismos Políticos Locales (OPLes) sobre la cultura indígena de la representación meritocrática de servicio.


Los supuestos expertos del indigenismo en el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca
(IEEPCO), no terminan de entender el enfoque integral de la educación en los pueblos originarios del Estado.

Dada su desmedida ambición político-económica, no cabe en su cabeza que a los indígenas no les mueve el lucro
mercantilista del dinero capitalista, sino el espíritu de servicio en el que son formados desde el vientre materno.

La educación de los niños indígenas se da en el respeto, a través de una doble vertiente de tipo laico y religioso,
es decir, de corte sincrético. Inician de topiles hasta llegar a presidente municipal y de acólito hasta sacristán.

Frente al permanente desacuerdo, una de las más ambiciosas metas es lograr algún día, en principio, la unión y,
posteriormente, la unidad, como una utopía a seguir persiguiendo por los hombres de buena voluntad y buena fe.


Por tal motivo, reviste singular trascendencia todo esfuerzo, por más mínimo que sea, en busca de alcanzar este
sueño largamente acariciado por innumerables generaciones de mexicanos y de oaxaqueños en particular.

Por razones vitales de supervivencia, urge a Oaxaca un nuevo Pacto Social que permita buscar opciones de un
reencuentro entre los propios oaxaqueños, a través del diálogo y la negociación, con base en el respeto a la ley.

Difícil alcanzar tan ambiciosa meta en Oaxaca. Es tarea titánica, ciertamente, pero no imposible de lograr, a
pesar de los intereses y compromisos personales, grupales y hasta facciosos, de todos los sectores sociales.

Es mucho más difícil aún por la perversidad de las mafias familiares que manipulan a la partidocracia, por ello
corresponde impulsarlo a la comunidad más que a la sociedad civil, porque ésta está facciosamente ideologizada.

Bajo este contexto, se inscribe destacar el trabajo counitario de Chava Flores, más allá del éxito empresarial
como emprendedor, que le ha convertido en el principal exportador de chocolate de mesa oaxaqueño.

Sin mezquindad alguna, desde siempre el fundador de la multinacional oaxaqueña Chocolate y Mole
Mayordomo, se ha ocupado por buscar la unión y depués la unidad de los productores oaxaqueños de chocolate.

A diferencia de otros empresarios oaxaqueños, faltos de visión, sensibilidad y solidaridad gremial y social,
Chava Flores Concha, ha invertido mucho de su dinero en intentar, una y otra vez, organizar a sus compañeros.

Así ha sido de manera especial durante los últimos cinco años hasta que finalmente logró hacer entender y
convencer al diez por ciento de los productores de chocolate de mesa sobre la importancia de organizarse.
A fin de consolidar el prestigio nacional e internacional del chocolate de mesa oaxaqueño, en una acción inédita,
sin precedente histórico, se organizó la Asociación de Productores de Chocolate del Estado de Oaxaca.

Apoyado por una nueva generación de jóvenes empresarios del ramo, encabezados por Óscar Chávez Pombo,
quien preside la asociación de chocolateros, Chava Flores consiguió romper esquemas y paradigmas limitantes.

Este singular resultado viene a sumarse a los esfuerzos de los productores de chocolate por aumentar la
superficie del cultivo de cacao en el estado de Oaxaca, particularmente en la región de la Cuenca del Papaloapan.

La indiscutible calidad de este exquisito producto oaxaqueño, no está a discusión desde hace muchos años entre
los consumidores del mundo, lo que le ha permitido obtener cada día más premios nacionales e internacionales.

El hecho es trascendental, toda vez que por primera vez en la historia de Oaxaca, logran unirse ocho productores
locales de la “bebida de los dioses”, quienes exhortaron a sus demás compañeros a sumarse a esta asociación.

Este innegable logro, fue dado a conocer por su presidente, Óscar Chávez Pombo, gerente de producción de
Cholate La Soledad, y el vicepresidente, don Salvador Flores Concha, fundador de Chocolate Mayordomo.

Durante la conferencia de prensa en la que se presentó y develó el logotipo de la Asociación de Productores de
Chocolate del Estado de Oaxaca, se destacó la trascendencia de la unión de este importante sector económico.

Mariara Zardain Buganza, directora del Centro Cultural San Pablo, resaltó el impacto social de la unión de los
productores de chocolate, porque éste identifica y da más renombre a Oaxaca en el mundo, por su calidad.

Óscar Chávez Pombo, ejecutivo de Chocolate La Soledad, dijo que los ocho productores fundadores de la
Asociación han puesto la primera piedra del trabajo a realizar a futuro por la grandeza de esta industria.

En el acto, subrayó en su intervención, que los oaxaqueños, no solo venden al mundo chocolate, sino ante todo la
tradición cultural de un ritual oaxaqueño que es puente de unión en todas las fiestas en el estado durante el año.

Don Salvador Flores Concha, por su parte, hizo un vehemente llamado a todos los productores de chocolate
oaxaqueño, porque los fundadores de la Asociación apenas y representan el diez por ciento del total.

El fundador de Chocolate Mayordomo agradeció su apoyo a la directora de la Biblioteca Francisco de Burgoa y
presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú, Isabel Grañén, así como al filantropo don Alfredo Harp Helú.

Hoy, más que nunca, llegó la hora que los oaxaqueños se unan para redoblar su trabajo por la tierra que les vio
nacer resaltaron los directivos de la Asociación de Productores de Chocolate del Estado de Oaxaca.

Acompañados de la directora del Centro Cultural San Pablo, Mariana Zardain Buganza, anunciaron, al mismo
tiempo, la Posada del Chocolate Oaxaqueño, a realizarse los días 15 y 16 de diciembre en ese lugar.

Zanduga Iriarte, de la empresa Chocolate Late Zanduga, destacó las virtudes nutricionales y terapéuticas,
antidepresivas y de la felicidad de ese producto, por su gran contenido de endorfinas y antioxidantes.
El invaluable apoyo del Centro Cultural San Pablo y de la Fundación Alfredo Harp Helú, permitirá, además,
establecer la vinculación con las Escuelas de Gastronomía de las Universidades La Salle y Anáhuac.

Los alumnos de ambas instituciones educativas ofrecerán demostraciones gastronómicas. Asimismo, en la
Posada habrá Muestra, degustación y venta de chocolate oaxaqueño en el Atrio del Centro Cultural San Pablo.

El sábado 16 de diciembre a las 11 horas participarán en la Posada las escritoras Laura Esquivel, autora del libro
Como Agua para Chocolate, y Guadalupe Loaeza, amante de Oaxaca, con la charla “La esencia del Chocolate”.

El mismo día, a las 12 horas el presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Tabasco, Samuel Martínez
Chávez, experto en producción de cacao, dará la conferencia “Fabricación de chocolates con cacao mexicano”.

La Posada del Chocolate Oaxaqueño iniciará el viernes 15 de diciembre a las 17 horas, con el Convite y Calenda
inaugural por calles del Centro Histórico, partiendo del templo de Santo Domingo al Centro Cultural San Pablo.

Presentes en la conferencia estuvieron los propietarios y ejecutivos de las empresas productoras de chocolate
oaxaqueño La Soledad, Mayordomo, Zandunga, El Tremolín, Villa Real, Xhuladii, Conchita y Oaxacanita.

A la Posada del Chocolate Oaxaqueño han sido invitados importantes productores de cacao y chocolate de otras
entidades federativas pertenecientes a las Uniones Nacionales de Productores de Cacao y de Chocolate.

alfredo_daguilar@hotmail.com
dirctor@revista-mujeres.com
@efektoaguila

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