Regular ambulantaje podría ser principio del fin del caos

Alfredo Martínez de Aguilar/DETRAS DE LA NOTICIA


A riesgo de escandalizar a las buenas conciencias y a los políticamente correctos, hemos atribuido a la apatía, traducida en valemadrismo, a la cobardía y, sobre todo, a la complicidad, el caos político, económico y social.

En el fondo, el problema más grave es la propia actitud totalmente indolente de la inmensa mayoría de los oaxaqueños al dejar hacer y dejar pasar, con el equivocado pretexto de no meterse cómodamente en problemas.

Buscar esta convenenciera zona de cónfort ha provocado, sin embargo, llegar al extremo de ir cediendo,
primeramente, para después renunciar totalmente a la defensa de nuestros más sagrados derechos y de nuestros
hijos, a la educación y a la libertad de tránsito.


A nuestro juicio, ello es resultado del alejamiento de los principos y valores universales de respeto a sí mismo, a
los demás, a las autoridades legítimamente establecidas, al Estado de Derecho y a las leyes que de este emanan.
Esta descomposición personal, familiar y social que alcanza ya extremos alarmantes de degradación ha traído
consigo la pérdida de calidad humana, con todas sus graves consecuencias de ignorancia y miseria como círculo
vicioso y perverso.

Se trata, desde luego de una maniobra genial, pero perversa, instrumentada por los poderosos económica y
políticamente, es decir, gobernantes, funcionarios, políticos y empresarios, para saquear al país y al estado.
En criminología y sociología urbana es ya clásica la Teoría de las Ventanas Rotas, sobre todo, para prevenir y
combatir el vandalismo, al arreglar los problemas cuando aún son pequeños, a través de la “tolerancia cero”;.

Esta estrategia para contener el crimen o eliminarlo en zonas urbanas, se traduce en la simple y sencilla
aplicación de la Ley, obligación de las autoridades de los diversos órdenes de gobierno por cumplir y hacer
cumplir la propia Ley.

Consideren un edificio con una ventana rota. Si la ventana no se repara, los vándalos tenderán a romper unas
cuantas más. Finalmente, quizás hasta irrumpan en el edificio; y, si está abandonado, es posible que lo ocupen y
que prendan fuego dentro.


O bien, consideren una acera o una banqueta: se acumula algo de basura; pronto, más basura se va acumulando;
con el tiempo, la gente acaba dejando bolsas de basura de hogares y negocios o hasta asaltan coches.

Una buena estrategia para prevenir el vandalismo es arreglar los problemas cuando aún son pequeños. Reparar
las ventanas rotas en un período corto, digamos un día o una semana, y la tendencia es que será menos probable
que los vándalos rompan más ventanas o hagan más daños.

Limpiar las aceras todos los días, y la tendencia será que la basura no se acumule o que la basura acumulada sea
mucho menor. Los problemas no se intensifican y se evita que los residentes huyan del vecindario.

El ejemplo es muy ilustrativo para explicar y entender por qué la anarquía y el caos cobró carta de naturalización
en Oaxaca, particularmente en la capital. Los oaxaqueños permitimos que lo anormal se convirtiera en normal.

Claro que, tampoco, podemos pasar por alto y menos dejar de reconocer que los grupos de presión y de interés
han contado con la abierta complicidad del propio Estado mexicano y de los gobiernos federal, estatales y
municipales.

Pero las organizaciones políticas y sociales que han contribuido a la destrucción de Oaxaca, también han contado
con la complicidad de otros sectores organizados como los empresarios, comerciantes y transportistas,
integrantes de las llamadas fuerzas vivas.

Ello se potencializa exponencialmente con la participación laboral de por lo menos un miembro de cada familia
oaxaqueña como trabajador de la educación en la Sección XXII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de
la Educación (CNTE), principal fuente de trabajo en Oaxaca.

De ahí la trascendencia social, económica y política de apoyar las acciones del Gobierno del Estao y del
Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez para regular las movilizaciones, marchas, bloqueo de calles y carreteras y
toma de oficinas, así como el ambulantaje.

Resulta altamente positivo por salud pública que el presidente municipal de la capital oaxaqueña José Antonio
Hernández Fraguas, con el apoyo del gobernador Alejandro Murat, haga un nuevo intento por reordenar el
ambulantaje en el primer cuadro del Centro Histórico.

Con todo y que no ha sido totalmente exitoso el programa vial “Cero Tolerancia, Ni un Minuto”, para combatir la doble fila en el centro y la zona norte de la ciudad, no deja de ser importante luchar contra la anarquía vial.
Es un esfuerzo loable de la administración municipal que encabeza, Toño Hernández Fraguas, a través de la
Comisaría de Vialidad, a fin de agilizar el tránsito vehicular y mejorar la movilidad de las y los conductores en la
Ciudad de Oaxaca.

La madrugada del pasado sábado, la Coordinación de Gobierno de Oaxaca de Juárez, a través de la Dirección de
Normatividad y Control de Comercio, llevó a cabo un operativo para retirar de la primera calle de Flores Magón
120 puestos semifijos que obstruían esta vialidad que es de uso para las y los peatones.

De este total, 14 puestos cuentan con los permisos correspondientes para expender en la vía pública, por lo que
analizan su reubicación.

Dicho dispositivo se llevó a cabo sin incidentes y contó con la participación de elementos de la Comisión de
Seguridad y Vialidad Municipal y de la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno del Estado, así como
personal de la Dirección de Derechos Humanos.

Como parte de esta acción integrada en el Programa Permanente de Reordenamiento de Comercio en la Vía
Pública y con base en los protocolos de seguridad y respeto a los derechos humanos, se levantaron las estructuras
metálicas y armazones de casetas con las que se impedía el libre tránsito.

Cabe señalar que elementos de seguridad pública permanecerán en las inmediaciones de la primera calle de
Flores Magón, con el propósito de evitar que este espacio sea ocupado nuevamente por vendedores ambulantes.

Como parte del Operativo de Reordenamiento de Comercio en Vía Pública implementado el pasado sábado en el
centro histórico de la ciudad, se retiraron 20 puestos instalados en los tres primeros arcos de los accesos del
Palacio de Gobierno, localizado en inmediaciones del zócalo de la ciudad.

Esta acción de seguimiento del Programa Permanente de Reordenamiento de Comercio en la Vía Pública, se
llevó a cabo en estricto respeto a los derechos humanos, sin afectar a las y los oaxaqueños que se encuentran
manifestándose en los accesos al recinto del Poder Ejecutivo.

Dicho dispositivo se llevó a cabo sin incidentes y contó con la participación de personal de la Dirección de Normatividad y Control de Comercio; de elementos de la Comisión de Seguridad y Vialidad Municipal y de la
Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno del Estado, así como personal de la Dirección de Derechos Hu
El pasado sábado el secretario de Turismo federal, Enrique de la Madrid Cordero, vino a recordarnos algo que de
antemanos sabemos al afirmar que el estado de Oaxaca tiene todo para ser una potencia en la materia y para que
el turismo sea la principal actividad económica de la entidad.

Consciente que las movilizaciones, mediante marchas, bloqueo de calles y carreteras, así como tomas de oficinas, afectan al turismo a grado tal de ahuyentarle, refrendó asimismo su compromiso y respaldo al gobernador Murat, en la iniciativa que busca garantizar el derecho a la libre manifestación, sin afectar a terceros.manos.

De la Madrid hizo la declaración al tomar protesta, junto con el gobernador Alejandro Murat, a integrantes del
Consejo Consultivo de Turismo del Estado, así como del Grupo de Trabajo Estatal para la Política de Fomento
de la Gastronomía, el funcionario celebró la instalación de estos organismos.

alfredo_daguilar@hotmail.com
director@revista-mujeres.com
@efektoaguila

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