El GoldenTiger en la cima


DURANGO, DURANGO.- El Golden Tiger sacó las garras en la séptima y última etapa de La Carrera Panamericana 2016, en la que logró llevarse el triunfo del día tras sacar una ventaja de 36 segundos sobre su más cercano adversario, el auto El Commander, tripulado por el francés Hilaire Damiron y la brasileña Laura Damiron, pero ese resultado no le alcanzó a la dupla del piloto oaxaqueño Emilio Velázquez y el navegante Javier Marín para desbancar a los Damiron del lugar de honor en la clasificación general.

La última jornada de la legendaria competencia de autos clásicos fue la más larga de las siete etapas, la cual se corrió sobre 695.890 kilómetros de recorrido, con salida en la ciudad de Zacatecas, Zacatecas, y meta en Durango Durango. La que contó con 112.290 kilómetros cronometrados, entre ellos, el de la mítica carretera del Espinazo del Diablo con 33.860 kilómetros de recorrido.

Debido a una fuerte lluvia con granizo, se canceló el último tramo cronometrado, en el lugar de Río Chico. Mientras, en el arco de meta, frente a la Catedral de la ciudad de Durango, el gobernador de la entidad, Jorge Herrera Caldera, dio el banderazo de llegada a los pilotos, pero una pertinaz lluvia no respetó el festejo y cayó a plomo mientras llegaron los primeros lugares.

HILAIRE Y LAURA DAMIRON, GANARON DE PUNTA A PUNTA


El matrimonio conformado por el piloto francés Hilaire Damiron y Laura Damiron, ganó de punta a punta La Carrera Panamericana 2016, aprovechando los dos minutos que recibió de sanción la tripulación del oaxaqueño Emilio Velázquez y el capitalino Javier Marín, quienes por una falla en el  motor no pudieron cruzar el arco de meta en Puebla, a pesar de haber terminado en segundo lugar la primera etapa entre Querétaro y Puebla.

En la clasificación general, el segundo lugar fue para el Golden Tiger, de la escudería MRCI Racing Team, guiado por Emilio Velázquez y Javier Marín, sin poder refrendar el campeonato obtenido en La Carrera Panamericana 2016.

Y en tercer lugar absoluto se colocó el auto de la Costeña, piloteado por el tres veces campeón Carlos Anaya, quien en esta ocasión tuvo como navegante a Gabriel Marín.

EL MEJOR ARCO DE LLEGADA


Tras cruzar el arco de meta, el piloto oaxaqueño se llevó una grata sorpresa, que provocó que sus ojos se le enjugaran de lágrimas. Y es que inesperadamente lo aguardaban sus padres, Emilio Velázquez y Magdalena Rivera, quienes en cuanto se bajo del auto lo abrazaron para felicitarlo.

“Fue el mejor arco de llegada”, señaló con voz entrecortada el piloto del Golden Tiger, quien se sinceró a comentar que no esperaba encontrar en la meta a sus padres.

Y afirmó: “nunca dejamos de pelear”, pero una falla en el motor fue lo que le impidió refrenar el título, pero “nunca nos dimos por vencidos, ni dejamos de pelear”, reiteró.

Después de recorrer 3,200 kilómetros desde Querétaro hasta Durango, el piloto Emilio Velázquez agradeció el apoyo de sus patrocinadores, los contadores José Antonio Pérez y Cecilia Pérez; así como a toda la gente, principalmente de Oaxaca, que a través de las redes sociales lo animaron a seguir adelante e ir en busca del triunfo.

Comentarios

comments