Las listas de los “listos”…


De Pablo Ramírez Puga. / EXPRESIONES

Vivimos en un mundo cada vez más corrupto, en donde la honestidad es sinónimo de mediocridad o falta de ambición, imperando en todas las facetas productivas de nuestra sociedad la necesidad de la tranza para avanzar.

La audacia y el oportunismo están muy por encima de la capacitación y del profesionalismo. La única lealtad que pesa es la incondicionalidad, salpicada de adulación y mentiras “piadosas”, mas no por la sinceridad y la ética.

De esa forma se han creado cuantiosas fortunas en todos los estratos sociales, principalmente en el ejercicio de la política y de la función pública, en donde “un político pobre, es un pobre político” o “el que no tranza no avanza”.


Filosofías banales de una sociedad pútrida que disemina ejemplos por todos lados, causando admiración e indignación, pero sin que nadie tome conductas diferentes al respecto. De pendejo, dicen la mayoría.

Lo más que se ha logrado al respecto es que funcionarios “pidan perdón”, renuncien calladamente, o se vayan a disfrutar en el anonimato sus fortunas mal habidas.

Nadie se salva, ni el clero, ni el magisterio, otrora símbolos de la medianía, la honestidad y la credibilidad.

¿Qué decir entonces de todos esos líderes sociales que salieron evidenciados en senda lista de emolumentos que el ayuntamiento de Juchitán destina para mantener “la gobernabilidad”?


¿Y la lista de los ayuntamientos de Salina Cruz, Tuxtepec, la capital del estado, Huatulco, Pochutla, Xoxocotlán, etc, etc.?

¿Y la del gobierno estatal? ¿Y la del gobierno federal? ¿Y la del IEEPO? ¿Y la del Congreso? ¿Y la de la Procuraduría? ¿Y la del Tribunal Superior de Justicia?…

Todos tienen su listita de “listitos” que basan su moral y profesionalismo en la frase de “vivir fuera del presupuesto, es vivir en el error”.

Entonces, ¿Cómo no decir que la corrupción somos todos? Por omisión, por callar o por flagrante delito y cinismo, todos estamos embarrados en el paroxismo de la corrupción y nadie quiere poner la muestra, sólo poses, simulaciones y perdones públicos.

Así la corrupción y el poder siguen de la mano, hasta que alguien se decida trascender haciendo lo contrario, con el riesgo que esto implica…

confusiopuga@hotmail.com
rampuga@prodigy.net.mx

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