Estamos cansados de tanto populismo…


Opinión de Pablo Ramírez Puga / EXPRESIONES

La intención era buena, darle a la pobreza la oportunidad de reivindicar su desgracia a través de paliativos tendientes a mejorar su calidad de vida con concesiones que sirvieran de palanca para su desarrollo y sostenimiento.

Sin embargo, la gente humilde se sumió en el conformismo y se acostumbró a la dádiva, a depender del gobierno; y ello abrió el camino a oportunistas y líderes que comenzaron a verlo como un negocio social cimentado en el manipuleo, el chantaje y la presión política.

Para ello se contó con funcionarios y políticos corruptos que vieron en los programas asistencialistas una mina de oro para sus fines políticos y de enriquecimiento.


Hoy los pobres, son más pobres, y enajenados por ideas socialistas y anarquistas exigen prebendas y canonjías, no sólo para cubrir sus necesidades, sino para vivir del gobierno y cimentar un emporio de chantaje y presión política de opulencia para unos cuantos, pero jamás de productividad y de mejoramiento colectivo.

Así hoy la Sección 22 pugna por derechos laborales impropios para un sistema educativo carente de proyección y de mejoramiento y se aferran a sus tácticas de desestabilización para amedrentar a un gobierno que ha perdido credibilidad ante la opinión pública interna y externa.

El populismo pues, ha sido un soberano fracaso.

Desde que al entonces gobernador Heladio Ramírez López confió en los maestros y les otorgó el control de la educación en el Estado para que fueran los forjadores de un Oaxaca menos injusto y próspero, hemos sido rehenes de líderes corruptos, de mafias sociales, de funcionarios y de partidos políticos que han esquilmado los presupuestos históricos para Oaxaca.


Hoy Oaxaca se convulsiona y sigue en el rezago y la marginación. De nada han servido discursos demagógicos que sexenio tras sexenio salen de bocas de gobernantes y políticos corruptos e ineptos que supuestamente han querido cambiar a Oaxaca.

¡Y miren en lo que nos han convertido! En rehenes de grupos sociales y de simulaciones gubernamentales que siguen esquilmando nuestro presente y nuestro futuro.

Si en estos tiempos se confirma que el populismo a nivel internacional ha fracasado, Oaxaca es el prototipo de un esquema político nacional caduco que sólo nos lleva a más inconformidad social y a una conflagración inevitable.

Es evidente que se debe acabar la demagogia populista y cimentar un gobierno de orden y legalidad, apegándose a la ley y aplicándola con prontitud.

No podemos seguir metidos en la anarquía, porque eso genera más violencia….

confusiopuga@hotmail.com
rampuga@prodigy.net.mx

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