El Gobernador Gabino Cué inauguró ayer un estadio de futbol que construyó con dinero desviado del fondo para combatir la pobreza.

El polémico inmueble será utilizado exclusivamente por el equipo Alebrijes, que juega en la Liga de Ascenso MX, y que es propiedad del Deportivo Tecamachalco, de empresarios del Estado de México.

La construcción del estadio demoró tres años, y al igual que muchas obras realizadas en la entidad, su costo se disparó en 70 por ciento respecto al valor contratado.

En 2013, mediante la licitación LO-920015995-N4-2013, la Secretaría de las Infraestructuras (Sinfra) asignó el contrato de esta obra a la empresa ICA por un monto de 196 millones 372 mil 707 pesos, según consta en el acta de fallo, de la cual Grupo REFORMA posee una copia.


Ahora, el Gobernador oaxaqueño informó que esta construcción tuvo un costo final de 335 millones de pesos, es decir, 138.6 millones de pesos más del valor acordado en un inicio con la constructora.

“El estadio será responsabilidad del Gobierno del Estado. Es del Gobierno del Estado, lo vamos a tener durante varios años, y en su momento, pasará a ser propiedad del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO). Lo va a administrar, por lo tanto, el Gobierno del Estado”, dijo el mandatario.

Este nuevo edificio, que tiene capacidad para 15 mil personas, está localizado en un predio que en las últimas décadas estaba bajo la custodia del ITO.

Se trata de un inmueble deportivo que tiene un diseño que emula al juego de pelota, cuyas ruinas se localizan en la zona arqueológica de Monte Albán. Está equipado con vestidores, cancha con césped natural y con las medidas reglamentarias fijadas por la Federación Mexicana de Futbol (FMF), locales comerciales, sala de prensa, palcos y estacionamiento para 600 vehículos.


Para su inauguración, el día de ayer Alebrijes se enfrentó en un duelo amistoso con los Pumas de la UNAM. Los boletos de acceso fueron vendidos en 150 pesos para adultos y 20 pesos para niños.

En diciembre de 2013, Grupo REFORMA reveló que Cué desvió 200 millones de pesos del Fondo Regional (Fonregión) –recursos federales que se otorgan a los 10 estados con menor Índice de Desarrollo Humano (IDH)– para construir el estadio.

Más tarde, en los resultados de la revisión de la Cuenta Pública 2013, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) confirmó un probable daño a la hacienda pública, ya que el Gobierno de Cué aplicó el dinero en una obra que no cumple con los fines del programa. (Reforma)

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