Tortura guerrillera de CNTE-EPR contra líderes de la Sección 59


Alfredo Martínez de Aguilar

 Una de las principales estrategias exitosas de los fanáticos fundamentalistas marxista-leninistas ha sido a lo largo de la historia, indudablemente, el terror, como lo prueba el accionar de los capos, sicarios y guerrilleros de la mafia de la Sección XXII.

Es increíble que a 34 años de la Guerra Popular Prolongada de la mafia de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y del Ejército Popular Revolucionario EPR)

A quienes lo duden, aún haya quienes lo duden.


De ahí la importancia de denunciar machaconamente su “modus operandi”. Baste recordar los actos de terrorismo realizados en los últimos días contra las oficinas estatales del PRI y sus legisladores, los gasolineros y la Sección 59 del SNTE.

Para no ir tan lejos por un ejemplo concreto, ahí está el asalto al domicilio particular del secretario de Asuntos Jurídicos, Pedro Caballero Bolaños, y el saqueo del inmueble, utilizado como bodega por la Sección 59 del SNTE, en San Martín Mexicapam.

Pero lo que pinta de cuerpo entero el entrenamiento guerrillero de los activistas y milicianos de la mafia CNTE-EPR, encabezados por “Chico” Pelón, son los actos de tortura a los que sometieron por varias horas al abogado Pedro Caballero Bolaños.

Desde el hospital donde está internado por las lesiones, narró las más de tres horas que fue torturado. “Me torturaron, me dieron toques, me pusieron unos trapos y me golpeaban, me pateaban, eran como 20, me daban patadas en el estómago”.


Sin buscar promover la violencia ni menos hacer apología del delito ante la complacencia y/o abierta complicidad de las autoridades federales, estatales y municipales, obligado es preguntar hasta cuándo la Sección 59 seguirá poniendo a las víctimas.

Asimismo, obligado es hacer extensiva la pregunta a la inmensa mayoría silenciosa, apática y cobarde de las y los oaxaqueños que, un día sí y otro también, siguen siendo aterrorizados y violentados por el Cártel de la Sección XXII de la CNTE-EPR.

¡Cuánta razón tiene Martín Luther King “no me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos”. ¿Hasta cuándo! ¿Y el derecho a la legítima defensa!

Desde todos los puntos de vista incluyendo el teológico, resulta más grave que pudiendo evitar un mal no se haga por omisión; y las y los oaxaqueños permitan que se atenten contra sus más sagrados derechos impunemente.

Llevados de la ingenuidad, escepticismo, indiferencia, cobardía o abierta complicidad, se llega al extremo de permitir que la mafia CNTE-EPR condenen a la ignorancia y a la miseria a millones de niños ay adolescentes oaxaqueños, alumnos de educación básica.

Está por demás visto que trátese de quien se trate, a los gobiernos federal, estatal y municipal no les importa respetar y hacer respetar la ley y menos sancionar, por tanto, el rosario de delitos que cotidianamente cometen los capos, sicarios y guerrilleros magisteriales.

No hay engaño ni sorpresa, las y los oaxaqueños medianamente informados saben quién son, sus nombres son de sobra conocidos desde la década de los 70, son los mismos, al igual que los ex gobernadores cómplices de ellos.

A los ciegos y sordos que todavía lo nieguen, ahí está la denuncia del abogado Pedro Caballero Bolaños, torturado con los ojos vendados: “Escuché al maestro Manuel Francisco Villalobos

Ventura, secretario de Organización y a la auxiliar de Valles, Norma Creyber Cruz, decir con otros maestros ‘este es el perro, el de la foto, el espurio’ y se abalanzaron contra mí”.

alfredo_daguilar@hotmail.com

director@revista-mujeres.com

@efektoaguila

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