Mano negra de Benjamín Robles en desestabilización


Alfredo Martínez de Aguilar

Cada gobierno sexenal ha tenido en Oaxaca a uno o más especies de Rasputín o consiglieri del jefe de jefes, con funciones de vicegobernadores de facto, verdaderos poderes detrás del trono.

A vuelapluma podemos mencionar en la noche negra del gobierno de Heladio Ramírez López a su alter ego, Sergio Vera Cervantes, y por supuesto a Lino Celaya Luría, poderosos funcionarios.

Ambos fueron aves de tempestades. Por cierto, quien entregó el IEEPO al Cártel de la CNTE, está muy enfermo, agobiado por el cáncer. Ha estado internado en el Hospital de Especialidades


Con Diódoro Carrasco Altamirano es innegable que su principal operador político fue José Antonio Estefan Garfias, mientras que el indudable operador financiero fue Jorge Bustamante García.

Pepetoño ocupó los tres cargos más importantes en la administración diodorista, Secretario de Finanzas, Secretario General de Gobierno y dirigente estatal del entonces PRI-gobierno.

Sin embargo, a pesar de esta meteórica trayectoria al ser impulsado como sucesor de Diódoro Carrasco Altamirano, mover el templete en Lomas Taurinas favoreció a José Nelson Murat Casab.

Con éste último, Juan Díaz Pimentel y el defenestrado y encarcelado Bulmaro Rito Salinas, fueron los hombres fuertes del gobernador hasta que se equivocó con Roberto Madrazo y Ulises Ruiz.


Al igual que personajes similares en anteriores gobiernos priistas, con Ulises los vicegobernadores fueron Jorge Franco Vargas y Miguel Ángel Ortega Habib, operadores político y financiero.

El gobierno aliancista de la primera alternancia no escapa a esta práctica viciosa y hoy el principal operador político-financiero es Jorge Castillo Díaz, quien desplazó a Benjamín Robles Montoya.

No obstante, el senador del Partido de la Revolución Democrática no está manco, además de que es inteligente, hábil y perverso, para presionar y chantajear a su jefe y amigo Gabino Cué.

Y para mantener presencia qué mejor que utilizar a los grupos de golpeadores, maras y cholos camuflados como transportistas de la Confederación Nacional de la Productividad (CNP).

La mayor prueba de ello la han hecho pública, mediante mantas, los transportistas de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) al responsabilizarlo de apadrinar a la CNP.

Y esta situación es tan real que obligó a los porros y maras de la Confederación Nacional de la Productividad a llegar al enfrentamiento violento con los cetemistas para retirar las mantas.

Heredero de Jorge Franco en la manipulación de los taxistas, mototaxistas y camioneros de la CNP, el ex Jefe de la Oficina de la Gubernatura busca amarrar la candidatura a la gobernación.

Él, mejor que nadie sabe bien a bien que las intrigas palaciegas del ministro plenipotenciario, con abultada cartera para comprar a todos, ha dañado seriamente su imagen y trabajo político.

La pugna con Jorge Castillo Díaz ha llegado al extremo de deteriorar seriamente la otrora excelente relación con el gobernador Gabino Cué. Todavía no hay ruptura, pero sí fractura.

Las candidaturas a las diputaciones federales de los partidos de la coalición gobernante presagian baños de sangre por la pugna entre Jorge Castillo Díaz y Benjamín Robles Montoya. Al Tiempo.

alfredo_daguilar@hotmail.com director@revista-mujeres.com

@efektoaguila

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