Sacerdote argentino sale del clóset

Previo al “Día de San Valentín” no hay mejor historia de amor que la del ex sacerdote Andrés Gioeni, quien salió del clóset y dejó todo para vivir su romance con otro hombre


Andrés Gioeni, de 41 años de edad, dejó de ejercer como sacerdote en Argentina hace 14 años. En ese entonces su carrera era prometedora, el arzobispado de Mendoza le confió la educación de catequistas y se convirtió en el director más joven del Instituto de Catequesis de esa provincia argentina.

No obstante, y sin importarle su prominente futuro dentro de la organización católica, Gioeni decidió renunciar a todo, aceptar su homosexualidad y escapar a los brazos del amor de su vida, Luis Larocci, un productor de televisión.

La pareja relata su primer encuentro, cuando se enamoraron:

-“Buenas noches, ¿qué van a tomar?”-, preguntó Andrés. Era su primera semana como mozo en un boliche gay friendly de Capital. Aún no descifraba como maniobrar la bandeja y era incapaz de memorizar pedidos kilométricos.

-“Por favor, tráeme un Evatest”-, respondió Luis, un morocho de mediana estatura, rasgos delicados y ojos chicos. Andrés dudó. “Soy nuevo. No me hagas bromas”, suplicó. No mentía. El trabajo era un desafío más, en su estrenada vida. -“Si recién empezás, te recomiendo leer la carta del bar. Hay un trago que se llama Evatest”-, sugirió Luis, en una mezcla de irritación y compasión.

Ese primer encuentro derivó en 12 años de noviazgo, tras lo cual la pareja decidió formalizar su unión ante el Registro Civil de Martínez, en San Isidro; la ceremonia se llevará a cabo el 7 de marzo próximo. Se espera que más de 40 personas acompañen a la pareja en su boda.


En 2002, Gioeni huyó de Mendoza y se instaló en Buenos Aires, ahí primero tuvo que vivir en la Catedral Metropolitana, pues no tenía casa ni otra profesión.

“Todas las mañanas, al salir de la habitación, una señora me consultaba si daría misa. Su pregunta me conflictuaba. Pobre, ella solo quería prepararme la túnica y los elementos litúrgicos”, recuerda Gioeni.

Luego consiguió trabajo en la editorial Claretiana; lo que le ayudó a mantenerse y dedicarse a su verdadera vocación artística; empezó con clases de teatro y se hizo un book fotográfico, comenzó a modelar y hasta fue portada en la revista de temática gay “Imperio”.

Su popularidad hizo que ex colegas de la curia, familiares y amigos se enteraran de la nueva vida de Gioeni; aunque le fue difícil enfrentar críticas y cierto rechazo, ahora es más feliz que nunca, libre de culpas y con mucho amor. (SDPnoticias)


Comentarios

comments

Add Comment